Recuerdo que de pequeña todo era más fácil para mi, que cada cosa que me decían como ''gorda'' no me afectaba para nada, pero ahora si que me afecta. Puede que nunca llegue a ser esa chica a la que todos envidian por su físico, pero ahora que me paro a pensar un poco más me veo por dentro, no por fuera, y veo que mi interior es mucho mas guay que el de otros que nunca llegaran a ser como yo, que nunca sentirán lo que yo siento, que nunca sabrán lo que pienso ni en quien pienso, solo yo sé como soy, solo yo me entiendo y comprendo y por lo mismo, solo yo me tengo que querer a mi misma como nadie, pero como me voy a querer si cada vez que me miro al maldito espejo me doy asco a mi misma ? como quieres que me quiera si a la mínima ya lloro? Sé que parecerá una paranoia pero quiero a mi vida, la quiero demasiado, solo que ese sentimiento por vivir en muchas ocasiones desaparece, porque tengo miedo a mostrar como soy, tengo miedo de que al ver mi verdadero yo me critiquen y se alejen de mi al conocerme como de verdad soy.
Nunca fui ese tipo de chica callada, nunca. Solía pasarme horas y horas hablando sin parar, sin importarme quien me criticaba, porque tenía a una mejor amiga que de verdad me quería, por supuesto, ella desapareció para no volver, y al principio todo fue como caer de una séptimo piso, sentía que el tiempo pasaba lento, como mis calificaciones bajaban, lloraba todas y cada una de las noches, con la esperanza de que al día siguiente, cuando despertara todo fuera mejor, y todo se hubiera solucionado, para mi mala suerte eso nunca pasó, por lo menos en 3 eternos años, en los que me pasaba los patios sola o marginada, en los que no tenía a nadie a mi lado con quien hablar, no tenía a quien contar mis problemas y lo más ''raro'' es que no quedaba con nadie, no tenía vida social, me volví tímida ya que pensaba que si mostraba como era los demás huyeran de mi, de mi forma de ser y me quedara de nuevo sola, completamente sola. Cuando hacía alguna amiga, siempre me sentía importante por el hecho de haberla conocido, me daba igual todo, porque lo que me importaba era que tenía una amiga, pero se fue. Y de nuevo caí, tan abajo que no tenía esperanzas de volver a salir de ese agujero que me tenía completamente cubierta de pies a cabeza. Pensaba en que tal vez mi vida estaba destinada a ser así de fastidiosa, que no me quería, pero le conocí a ella un tal 10 / 10 / 10 y desde aquel día todo fue a mejor.
Tan solo quiero agradecerle a ella por haberme tendido la mano cuando nadie me la tendió y me ayudo a salir de aquel terrible agujero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario