martes, 27 de mayo de 2014

Carta hacia él.

 Verle, el simple echo de tenerle cerca me invade y una sonrisa se reproduce en mi rostro. No sé como decirle que le quiero, cuando será el momento justo o como hacerlo, pues siempre que lo planeo algo sale mal, pues no sé sabe como va a contestar ni que va a decir al respecto, por lo que un guión no puedo tener.

 Tengo que vencer mi miedo al amor, a plantarle cara a ese sentimiento de miles de mariposas recorriéndome el estomago de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo, ese hermoso sentimiento, esas ganas de cogerle del brazo, abrazarle y decirle que le quiero, que no puedo vivir sin él, y en el fondo, cuando me mira simplemente me lo dice mi mente, ella me empuja a decirle eso, pero no lo logro, pues ese terrible nudo en la garganta bloquea el paso de aquellas palabras, esas palabras que llevan atascadas en la garganta 6 meses, 6 meses que llevo sufriendo por él, y en esos largos 6 meses han pasado tantas cosas con él... que ya no sé que pensar. En ocasiones me dice cosas que me abren las puertas, que me hacen pensar que tengo una oportunidad, pero en otras ocasiones son tan groseras, tan dug que a una le dan ganas de atravesar esa pantalla y meterte un par de hostias.

 Y después de todo sigue siendo aquel que me repite continuamente que no me va a dejar sola, que siempre va estar ahí y en esos momentos me dan ganas de gritar de alegría de gritarle que le amo, que no necesito nada más para ser feliz que su sonrisa a escasos milímetros de la mía, de escuchar su corazón mientras le abrazo, que no me deje ir y que a pesar de que no sea para siempre, tener el recuerdo de haber compartido contigo todo ese tiempo, ese tiempo en la que me hiciste la más feliz del universo. 

                                     Yolanda Picazo Alonso ;)

jueves, 8 de mayo de 2014

Él.

 Ahora me evitas como si de la nada no me conocieras, ahora buscas con la mirada a otras personas que soy yo, aunque no niego que de vez en cuando vengas, me abraces y hagas que el día pase de ser terriblemente malo a que sea uno completamente soleado. Dicen que uno no está enamorado hasta que pasan 4 meses en los cuales le ''gusta'' esa persona, bien, pues yo ya los he pasado y ahora mi corazón late más deprisa cuando te ve, este frágil y roto corazón que un día se rompió en miles de pedazos. Pero esa sonrisa y esos ojos azules entraron y reformaron todo mi corazón uniendo cada trozo, cada esquina perdida, todo se volvió a parecer a aquella temporada en la que estuve enamorada, el mismo sentimiento que ahora hace que al escribir esto, tan solo al pensar en ti las palabras casi no me salgan, que lágrimas de felicidad se deslicen por mis pómulos con el simple echo de pensar que me puedas llegar a querer algún día,¿Cuántas veces en las que yo estaba presente te preguntaron si te gustaba? muchas, pero a todas respondiste que no, cuantos abrazos hay por ahí escondidos entre tú y yo y sobre todo, demasiadas han sido las veces en las que me has visto llorar y sin pensártelo 2 veces has venido, me has preguntado que me pasaba, te has quedado a mi lado y no te has marchado hasta haber conseguido sacarme una sonrisa.

 Ahora duermo pensando en ti y me levanto con la misma sensación, con ganas de verte, de decirte que te quiero... pero no puedo, no puedo aparecer un día y decírtelo todo de esta manera, debería ir poco a poco cada día, pero es que el no tenerte, verte que estás libre, sin nadie me tienta aún más a acercarme a ti y ser yo la que te de abrazos, la que te ayude, aún recuerdo ese día en el que me contaste cosas que nadie más sabía, aun recuerdo esa salida de los dos solos y en la que no te aburriste, son tantas las cosas que pasan por mi mente que no sé si arriesgarme o no, el tiempo dirá.